Yo no sé hasta qué punto se comprende en realidad la diferencia que hay entre los costes fijos y los costes variables de un negocio, y de qué forma se analiza lo que se comprende de esa diferencia.
Veamos... Dejando aparte consideraciones de carácter contable, podemos decir que los costes fijos son los costes llamados a soportar el desarrollo de la estrategia, mientras que los costes variables son los que se establecen y los que se imputan directa y univocamente a cada una de las actividades de esa misma estrategia.
En otras palabras, los costes fijos son los que deberían llamarse costes estratégicos fundamentales porque definen y marcan la línea a seguir, mientras que los costes variables son los costes tácticos. Por lo tanto, la estrategia de un negocio no está en disminuir los costes fijos, por la sencilla razón de que algunos "listos" entienden que los costes variables son los que el cliente está dispuestos a pagar y los costes fijos los que no. La estrategia está en saber optimizar el uso de esos costes fijos y variables según el sentido estratégico que tienen que tener.
Por lo tanto la inteligencia política lo que debe de preguntarse sobre los costes es en qué momento van a apalancar la estrategia y de qué modo lo van a hacer. De esa forma, cuando uno escuche hablar de continua reducción de costes, lo que tiene que entender es qué objetivos estratégicos se van a poder alcanzar y cuáles no, precisamente por falta de presupuesto, y examinar qué tipo de repercusiones va a tener esa reducción de costes desde el punto de vista de todo el negocio y de su estrategia.
Esta práctica mental, esta forma de pensar diferente, ayuda a definir organizaciones centradas en la estrategia, y no centradas en los costes, es decir, centradas en el derroche por extraño que pueda parecer, ya que si un Comité de Dirección admite que se pueden reducir los costes sin alterar para nada los objetivos, lo que está claro es que antes estaba incurriendo en costes innecesarios.
Y es aquí a donde quiero llegar a parar. ¿Para qué son necesarios los costes en una organización no centrada en la estrategia?. ¿Para qué hacen falta si no existe una conexión directa con el cumplimiento de los objetivos?.
Pues muy sencillo, en este tipo de organizaciones los costes fijos hacen falta porque pasan a ser aquellos costes que controlan las funciones de staff y cuyos responsables no dejan discutir sobre la forma en que se reparten o se distribuyan en cada una de las acciones de venta. En cambio, los costes variables hacen falta porque pasan a ser aquellos costes que controlan las funciones de línea de ventas y sobre los cuales, sus responsables, afirman sin oposición alguna que son los costes, como decíamos antes, que los clientes están dispuestos a pagar.
En otras palabras, los costes en organizaciones de este tipo, hacen falta porque representan presupuestos, y los presupuestos hacen falta porque representan parcelas de poder, que es realmente lo que interesa maximizar a la hora de fijar dichos presupuestos. Es decir, son el campo de batalla en donde se lucha internamente, por eso hacen falta y por eso se habla de reducirlos, trasladarlos, etc.
Ahora bien... Me gustaría que alguien me convenciera de que esta actitud, muy frecuente en muchas organizaciones, de las que muchos jefes y directores internos afirman si el menor rubor que son inteligentes políticamente hablando, optimiza todos los recursos y capacidades. Me gustaría ver un razonamiento detallado, sincero y sobre todo, tranquilo.
Es para pensarlo despacio, porque sólo se puede optimizar el uso de los recursos y los capacidades, cuando todos los costes tienen perfectamente definido un sentido estratégico.
Y en mi humilde opinión, esto si que es inteligente, políticamente hablando. Sólo que muchas empresas no tienen la valentía de poder tenerlo en cuenta.
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