En los ciclos de conferencias de la Fundación Telefónica podéis encontrar un debate / charla sobre la necesidad de reinventar o de adaptar la empresa a las nuevas condiciones económicas. y tecnológicas En ellas, una de las cosas más curiosas que se dicen es que mientras las grandes empresas, por su gran tamaño, lo más que pueden hacer es adaptarse, las pymes, en cambio, tienen que incrementar su competitividad reinventándose. Argumento que tiene su lógica, pero que se queda un "poco corto".
Personalmente, yo no creo que haya que hacer un debate sobre reinventar o adaptar a la empresa, porque está claro que cada organización en función de sus necesidades tendrá que hacer lo que crea conveniente. El problema sobre el que habría que debatir es sobre el cómo reinventarse, o como adaptarse, porque ninguna de las dos actividades puede llevarse a cabo exitosamente sin una estrategia adecuada, estrategia que naturalmente debería de revisarse, controlarse y auditarse. Cuestiones de las que por supuesto, no se dicen nada en ninguna de las charlas.
Para mi, es el viejo tema de las guerras de los conceptos que tan bien saben hacer todos los periodistas, pero que en si encierran una trampa porque, seamos sinceros, las empresas que no sean capaces de ejecutar una estrategia con éxito no van a tener ni que reinventarse ni que adaptarse, por la sencilla razón de que van a continuar con la pérdida de clientes y terminarán por desaparecer. La clave no es la reinvención ni la adaptación, la clave es la estrategia para llevarla a cabo porque, desde luego, se trata de un problema que en absoluto es trivial.
Yo comprendo que es muy bonito debatir sobre reinvención, innovación, adaptación, y otros conceptos tan elevados. Pero... ¿Por qué no ir de verdad al grano, al centro de la cuestión?. ¿Por qué no decir abiertamente que ni los grandes se pueden adaptar, ni los pequeños reinventar, si no son lo suficientemente maduros estratégicamente para hacerlo?. ¿Por qué no exponer que esa inmadurez estratégica de muchas empresas y de muchas personas, es la que las lleva a tener problemas muy serios o la de olvidarse de ellos, estableciendo debates de este tipo?. ¿Por qué no dar el nombre correcto a las cosas?.
Una madurez estratégica se empieza a alcanzar cuando la organización aprende a gestionarse para alcanzar los objetivos que se había planteado, cuando aparecen nuevos retos que supongan la creación de nuevas competencias, cuando las visiones se enriquecen, los análisis se hacen con una mayor profundidad y se toman las decisiones basándose en ellos y no en los deseos y caprichos de la jefatura. Es decir, cuando se tienen experiencias victoriosas en resolver problemas complejos.
Porque la madurez estratégica es como la madurez de las personas, es lo que lleva a saber afrontar y resolver los problemas de la vida con una visión del mundo que no pueden tener ni los niños, ni los ancianos. Una forma de pensar y de actuar propia de personas con experiencia, pero también con ilusiones de futuro, porque madurar, es dominar todas las capacidades necesarias de forma adulta y equilibrada.
Conociendo esto, creo que está claro que la reinvención de la empresa no es más que un concepto vacío, como otros muchos, en donde muchas personas pierden el tiempo enfrentándose a falsos problemas.
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