jueves, 10 de junio de 2010

Redes sociales

En primer lugar tengo que decir que, en contra de la opinión general, yo no sé hasta qué punto representan un nuevo fenómeno que perdurará en el tiempo. Tampoco sé si realmente estamos hablando de la creación de una serie de comunidades virtuales que pueden ayudar al desarrollo estratégico de una empresa o de algo tremendamente pasajero. Tengo mis dudas, porque todo cuanto conozco hasta ahora se basa más en fomentar las relaciones temporales y los contactos espontáneos, que en crear nuevos vínculos de relación y de colaboración con diversos "stakeholders".

Me explico. Por mi experiencia, la presunta ventaja para las empresas que pueden crear las redes sociales más conocidas es sólo una amalgama de opiniones temporales y personales, en mitad de inmensos ruídos, pero que no añaden riqueza ni contenido a lo que realmente necesitan las empresas para crecer: Quejas o alabanzas sobre un producto o un servicio, ahogadas por mensajes de experiencias personales, que si que pueden servir como un estudio de mercado, pero que no terminan por concretarse en demandas concretas de mejoras.

Llevo unos días pensando en si de verdad existe una burbuja en torno a la valoración de Facebook o Twitter, porque más allá de la publicidad indiscrimada (Google segmente con Adwords mucho mejor), o de cobrar (que no cobran) por páginas oficiales corporativas, no veo qué otro modelo de ingresos tienen y que correspondan a todas las espectativas que están creando. Es más, el problema que veo es cómo se van a ganar la fidelidad de sus usuarios a medio y largo plazo.

Partiendo del principio de que "la gente hace lo que le da la gana" y de que más pronto o más tarde las herramientas para la creación de redes se harán tan sumamente populares, que las personas se irán creando sus propias redes sociales. Creo que pronto asistiremos a una hiper-fragmentación de esas "redes sociales oficiales" que se irán abandonando poco a poco, con la gente cansada de ver publicidad y de ver a las empresas, aprovechar sus relaciones personales, para vender más. Sobre todo, cuando estamos asistiendo a la falta de privacidad de sus datos por parte de algunas redes.

De mi primera formación en Internet, recuerdo que siempre estaba el reto de sacar una ventaja competitiva de la interactividad de los usuarios. Es decir, de dotarla de un sentido estratégico, un sentido sinérgico que aproveche las utilidades de la tecnología para dar un mayor valor a las relaciones con los clientes, proveedores, empleados, etc. O sea, mejorar gracias a Internet, la situación actual.

Y esa orientación es algo que no he visto en las redes sociales: Dotar de servicios a todos los stakeholders para dar un mayor valor añadido a todas sus relaciones. En primer lugar, porque tendrían que conocer mejor a todos los stakeholders, segmentarlos de una forma más profesional, con servicios personalizados y con historias de éxitos que pudieran servir como ejemplos de seguir, a la hora de desarrollarse estratégicamente en esta dimensión.

Sinceramente, no lo he visto: De ahí mi esceptecismo ante estos nuevos paradigmas actuales.

Mientras tanto, yo seguiré intentando ver lógica y coherencia alrededor de todas las "posibles" oportunidades de negocio que nos intentan vender nuevos universos.

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