Uno de los temas de más actualidad es el de la RSC. Hoy día, casi todas las empresas se apuntan a hacerlo y todas las que lo hacen lo comunican de tal forma, que parece que son más importantes las acciones de comunicación, que los hechos en si mismos.
Relacionado con el post anterior, no creo que casi ninguna empresa, lo considere una actividad estratégica y que como tal, lo audite, más allá de donde pueden ir los indicadores del GRI.
El problema es que esas organizaciones realizan actividades de RSC pero sin ser en si mismas organizaciones responsables, es decir, actúan por un interés, pero no cambian su manera de ser. En otras palabras, pueden tener un modelo de negocio totalmente irresponsable y que no se cuestiona, pero realizan acciones de RSC, y con eso ya creen, y al menos así lo comunican, que cumplen.
La realidad es que con el paso del tiempo, nos estamos saturando de tantas acciones de RSC, que ya las labores de comunicación de esas empresas, empiezan a pasar desapercibidas para quienes consideran su público objetivo que de poco o de nada sirven ya. El mercado madura y envejece. El público se cansa de oir siempre lo mismo y ya no diferencia entre los mensajes que le llegan.
Realizar RSC para mi, supone realizar un cambio en el modelo de negocio, y admitir que éste sólo puede desarrollarse si es responsable, es decir, si forma parte de una visión compartida de todos los agentes que van a actuar y a desarrollarlo. Y para llevarlo a cabo se requiere de una inteligencia política adecuada que sirva tanto para dar un sentido a toda la labor a desarrollar, como para vencer las oposiciones internas que todo cambio organizacional requiere.
En otras palabras, sólo podríamos creer en la acción responsable de las empresas si se auditara estratégicamente, porque forma parte de una dimensión más en donde tiene que desarrollarse.
No hay comentarios:
Publicar un comentario