Ya hemos mencionado en otro post lo poco que creemos en que el liderazgo individual sea la solución a los problemas de las organizaciones del futuro, ya que se basa en un desarrollo de la verticalidad entrando en juego la lucha por el poder. En cambio, también mencionábamos el liderazgo colectivo como una alternativa seria, viable y totalmente alineada con la gestión del conocimiento.
Lo que está claro es que una organización no puede aprender, y por tanto, no puede seguir compitiendo, si sus equipos de trabajo no aprenden y no se desarrollan, y el hecho de tener una visión compartida sobre el proyecto futuro de la empresa, es de gran ayuda.
Ahora bien. ¿A qué nos estamos refiriendo con esto de liderazgo estratégico?. ¡Muy sencillo!. A la coherencia que tiene que haber entre ese liderazgo colectivo, y la estrategia y la inteligencia política; ya que cada uno de estos factores tiene que saber qué da y qué recibe de los otros, dentro de todo el sistema organizativo.
El liderazgo colectivo estratégico se consigue cuando también esa inteligencia política que es colectiva y que tiene que ser compartida, se proyecta en forma de visión en el trabajo de los equipos.
Decir que el liderazgo tiene que ser estratégico, prácticamente es un epíteto según nuestras definiciones, porque estratégico significa que lucha por alcanzar una visión colectiva de toda la organización, siendo ésta la causa, la victoria común a la que todos aspiran.
El liderazgo tiene que potenciar ese compromiso y esa lucha colectiva, en el día a día, creando sinergias entre todos los elementos de la organización, por eso no es necesario decir que tiene que ser estratégico.
No hay comentarios:
Publicar un comentario